Secretos de una buena reforma en casa (Parte II)

LA SOLUCIÓN ESTÁ EN TUS MANOS.

En el mejor de los casos, una reunión con el contratista suele ser suficiente. Si tenemos la suerte de no haber abonado aún el total de lo firmado en contrato (si tienes uno), seguro que la chapuza que nos han dejado en casa se solucionará más fácilmente. Si no llegamos a buen puerto, tocará meterse en contenciosos que nos quitarán tiempo, nos darán dolores de cabeza y harán mermar nuestra hucha.

Hucha cerdito

La clave es evitar una reclamación innecesaria, adelantándonos a los acontecimientos. Por ejemplo, contratando la “asistencia técnica” de un profesional durante todo el proceso, tendremos de nuestro lado una persona que nos solucione rápidamente los diversos problemas que presenta cada remate en un trabajo de construcción.

¿Qué nos soluciona un técnico en la obra de nuestra casa?

  • Consejo y orientación inicial. Viene bien que alguien te explique en qué merece más la pena gastarse el dinero. Luego cada uno decidirá lo que quiere personalmente, pero entiendo que tener un punto de vista diferente es un valor añadido. Ahora que además está muy de moda la eficiencia energética, con más razón.
  • Petición de presupuestos. Ya hemos decidido qué vamos a reformar, pero ahora toca buscar quién nos lo hará y comparar las ofertas que tengamos entre sí (4 ó 5 me parece lo adecuado). Además de mirar precios unitarios, conviene estudiar cosas igual de importantes como el plazo de ejecución. No será la primera ni la última obra que tenía que estar acabada en Navidad y por Carnavales nos siguen dando largas.

Ayyyyy amigos, ¡El Plazo! Caballo de batalla entre la Sra. Dorotea y Paco “el chispas”

  • Forma de pago, garantías, valor añadido de mejoras propuestas y demás “cosicas” que unos incluyen y otros no (la letra pequeña, vaya). No hay cosa que peor siente que una llamada para decirnos que hay algo que no estaba previsto y nos va a costar igual que un litro de tinta de la impresora. Son oportunidades para facturar mucho más sobre la marcha a algún confiado propietario.
  • Formalizar un contrato SERIO. Las servilletas de bar están genial para intercambiar un teléfono el día que nos han pillado sin tarjetas de visita, pero contratar unos trabajos que suponen el sueldo de 15 ó 20 meses, no es que requieran un abogado, pero estamos ahí ahí. Tened en cuenta que es preferible plasmar en clausulas las peticiones de ambas partes a que sólo figuren las de el único autor del contrato, habitualmente, el contratista. Si lo firmamos a pies juntillas no podremos exigirle nada cuando queramos reclamar.
  • Elegido el candidato idóneo toca poner el piso patas arriba y empezar a molestar a los vecinos; a los que más, a los que estuvieron el año pasado haciendo obras en su casa. Para controlar que las cosas se hagan bien o mal estará nuestro ángel de la guarda, quien pasará por allí las veces que hagan falta, velando por la correcta realización de los trabajos que estamos pagando con el sudor de nuestra frente. ¿Acaso a un electricista le pagamos con billetes del Monopoly? Pues lo lógico es exigir que los mecanismos que ha colocado estén bien nivelados y que la tapa del cuadro de automáticos sea adecuada a los cánones que se esperan en el siglo XXI.
  • Anticipación y resolución. Si hay un problema, alguien con experiencia suficiente sabrá qué hacer para resolverlo y no perder 3 días en la reforma. Si los huecos de las puertas están pegados a los rincones, alguien nos avisará de que el resultado no va a ser igual de bonito que si movemos un poco el hueco. Si tenemos los tubos de calefacción vistos por los rodapies, alguien nos dará mucho la lata para que invirtamos un poco más y queden empotrados. No lo veo descabellado si hemos sido capaces de irnos 2 meses de casa e invertir 25.000 €, por ejemplo. Lo fácil sería llegar y rematar sin rigor alguno; una vez pintado y terminado, ¿quién quiere romper todo y hacerlo de nuevo? ¿Y quién te garantiza que quedará bien igualmente?

Y queda lo mejor de todo amigos… La liquidación final (valga la redundancia).

Hasta mañana 😀

  • Los secretos de una buena reforma (Parte I)

Quiero manifestar que contratistas buenos hay muchos, con y sin técnicos en su plantilla, por lo que ruego que los buenos profesionales no se den por aludidos a lo que acabo de expresar en esta entrada.

Os animo a hacer comentarios al respecto, y/o a contar vuestras propias experiencias con reformas que hayáis hecho en vuestras viviendas.

De igual manera, me es de gran ayuda si compartís esto en vuestras redes sociales. Pensad que aunque a vosotros no os sirva, puede haber alguien en vuestro círculo que esté teniendo un problema parecido. Lógicamente si gano un cliente, os estaré agradecido y una postal en navidad no se la niego a nadie 😉


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2 comentarios en “Secretos de una buena reforma en casa (Parte II)

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