Calificación Energética “E”, ¿es tan grave?

Acabamos de cumplir 4 meses desde que entró en vigor el RD 235/2013 de Certificación Energética de los Edificios Existentes, que ha traído a los propietarios de viviendas y locales en nuestro país, la obligatoriedad de exhibir este documento a los compradores o inquilinos de las viviendas, y así poder comparar las características energéticas de las mismas.

Y como es lógico, 4 meses ya empiezan a ser suficientes para que aparezcan estadísticas y un sinfín de datos a cerca de este gran desconocido para la mayoría de la población: el certificado energético.

1 calificacion edificio

Algo que me llama especialmente la atención es que, en cada una de las 17 mini-Españas en que está dividido nuestro país, el registro del certificado se está regulando de manera distinta: en unas se cobra y en otras no, algunas han sido raudas para regular este proceso pero, en otras, aún no lo tienen del todo claro (noticia de El Mundo).

Me gustó mucho un artículo publicado en el diario El País a mediados de Septiembre, titulado: “El caos del certificado energético”, en el que se plasma la realidad incongruente de este proceso, en mi opinión, debido a la falta de información a las personas desde todas y cada una de las instituciones implicadas en el proceso. No me parece normal que, según las cifras citadas en el referido enlace, el cumplimiento de esta medida no llegue al 5% de las viviendas implicadas. Porque no hay que olvidarse de que mes a mes, esta cifra crece debido a las operaciones de alquiler que se realizan diariamente, ya que las ventas no están siendo, precisamente, el motor de la nación. Aunque prefiero creer que la “evasión” existente hacia rascarse en bolsillo en este tema, es más fruto de la situación económica y moral, que del pasotismo y la trilería.

De ese 5% aproximado, resulta que más de la mitad, han obtenido una calificación energética “E”, y casi un tercio la letra “D”. Todo ello ha propiciado la aparición de titulares como, por ejemplo: “Las viviendas españolas suspendidas en eficiencia energética”, en el portal FotoCasa.

Y ante estos datos, yo me pregunto, ¿qué esperábamos?

Si nos vamos a los entresijos de los programas habilitados por el IDAE, para calcular la calificación energética de una vivienda, podemos ver que lo normal, cumpliendo la normativa existente en materia energética antes de la entrada en vigor del CTE (código técnico de la edificación), es que tengamos una nota baja, llamémosle un aprobado raspado. Cuando se creó la “vara de medir” de la eficiencia en los edificios, quiero imaginarme que no se ha querido cometer el mismo error que con los electrodomésticos y así evitar la creación de nuevas categorías a base de añadirle +++, o tantas cruces como sean necesarias. Aunque no me imagino yo hasta 2050 muchas viviendas con categoría A+++

Entonces, una calificación energética “E”, ¿qué me implica como propietario?

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El #certificadoenergético ya está en vigor, y ¿ahora qué?

El momento que muchos estábamos esperando con ilusión, esperanza, y hasta necesidad, ha llegado: este sábado 1 de Junio, ha entrado en vigor el nuevo Certificado Energético de Edificios, que ya incluye a las edificaciones existentes dentro de la obligatoriedad para su obtención. Pero no nos engañemos, porque hoy día 3, yo acabo de pasar por el escaparate de algunas inmobiliarias en la ciudad de Burgos y poco o nada ha cambiado; ¿de momento?

Está claro que es demasiado pronto para poder evaluar todo esto, aunque ya se conocen casos de personas que se han interesado por el proceso y, días atrás, he podido leer en twitter que algunos se están realizando, ¡y por profesionales autónomos de los de andar por casa!

Una gran noticia, viendo la “merienda de negros” en que se está convirtiendo, desde semanas atrás, todo este “pastel” para una gran cantidad de técnicos sin un cliente que “llevarse a la boca“. Porque… a pesar de que sea criticable y, casi hasta denunciable, que haya “personas” que puedan realizar certificados por 20, 40, 60 euros, ¿pensáis que no duermen por las noches o es algo ilógico? Igual hasta lo están lanzando mejor (empresarialmente hablando) que muchos de nosotros. Porque, en un país donde, la competitividad consiste en hacer las cosas lo más barato posible olvidándose de si se hace bien o mal… Es que, además, a la gente le toca un pie todo eso. Una gran parte quiere su papel bien reluciente, a todo color, con su sellito y su firma porque, después de todo, irá al cajón que todos tenemos en el mueble del salón donde vamos colocando las cosas y nunca más volvemos a preocuparnos por ellas.

Y no es de extrañar que estén pasando estas cosas en pleno 2013, donde el anterior fin de semana (25-26 de Mayo), uno estaba viendo las noticias desde su sofá o en la sobremesa y escuchaba en el telediario: Se ha aprobado la nueva Ley del alquiler… (patatín patatán), y a ningún periodista se le ocurrió nombrar absolutamente nada del #certificadoenergético. ¿Cómo puede ser, que algo que está completamente relacionado con el tema, no sea ni siquiera nombrado? Y más sabiendo que su difusión, hasta la fecha, es inexistente por parte de la parte implicada en su puesta en marcha: nuestros queridos gobernantes… Acompañarlo de un pequeño reportaje de 20 segundos habría sido mucho pedir, lo reconozco.

Eso sí, en la prensa escrita, la cosa está siendo muy muy diferente. Y aquí, quiero felicitar a la sección de Vivienda del diario El Mundo, porque habitualmente desde hace semanas, está continuamente publicando noticias sobre el tema. Acompañadas además de información varia sobre eficiencia energética y demás bondades de nuestro amado certificado. Hoy mismo, publican lo siguiente: “Gran confusión en el mercado inmobiliario ante la llegada de la etiqueta energética”.

No me sorprende en absoluto este titular, ya que en cada una de las CCAA el proceso va a seguir un camino diferente, como por ejemplo el cobro por registro del certificado: en Madrid, nada menos que 40 eurazos por registrar un papel en ventanilla. Esto, ¿a qué mente pensante se le ha ocurrido con la que está cayendo? Y más sabiendo que en Euskadi, va a ser totalmente gratuito (Voy a dejar el tema de la EMVS para otro día).

(Vaya, parece que en la administración madrileña se han hecho eco de la difusión y han desmentido el cobro de esa tasa desproporcionada. Podéis leer la noticia en la siguiente noticia) Actualizado a 05-06-2013.

En fin, no hay mucho más que añadir, todo esto se irá aclarando poco a poco según pasen los meses y, a buen seguro, nos va a servir a todos para ponernos al día; si es que queremos olfatear mínimamente una cienmilésima parte de todo este “negocio oscuro” que nos ha traído detrás algo necesario desde el año 2002: las políticas en materia de eficiencia energética promovidas por la Unión Europea en pleno boom inmobiliario. Porque, ni siquiera ellos, llegaron a tiempo de poner todo esto en su debido lugar.

Saludos a tod@s y que tengáis buena semana!

Alberto Manso


 

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